La tarde se llueve entera
desde la humedad pélvica de la tierra
emergen las enredadas raíces
como brazos que se alzan en agradecimiento
el sudor y las lágrimas de las alturas
llegan con estrépito al esquelético polvo seco
Santiago baila escondido bajo los paraguas
las hojas huyen amarilladamente espantadas por el viento
ruge un ronquido seco de nubes dándose empujones
reluce un foco largo como espada eléctrica
se llueve la tarde entera.



beautiful!!!
me gusta mucho como escribes. Saludos.
Isabel